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Mejora la técnica: errores frecuentes al correr.

Por muchas maneras de correr que existan, casi todas deben de llevar patrones parecidos o similares, forzar un modo de “correr diferente”, solo puede causar problemas a largo plazo especialmente si corremos de una manera muy exagerada. Correr tiene que ser algo natural, casi espontaneo, sobre todo al principio es normal que nos cueste la misma vida llevar un ritmo asequible, pero como muchas veces repetimos la constancia es el progreso en este deporte.

Los corredores principiantes cuando empiezan con los primeros entrenamientos sufren una especie de transformación que en ocasiones ni ellos mismos se dan cuenta. Las primeras 10 veces que salen a correr aproximadamente, están más pendientes del entorno que les rodea y de ir técnicamente perfectos que de la propia carrera en sí. A partir de entonces comienza esa transformación evolutiva cuyo fin es optimizar el movimiento de los brazos y piernas convirtiéndolo en algo habitual, el objetivo no es otro que aprender a no malgastar energía, ¿Quién dijo que nuestro cuerpo no es sabio?

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Los errores más frecuentes al correr se pueden definir en dos bloques: los que se realizan al correr con las piernas y los que tienen el tronco y brazos como parte de la culpa de ese error.

Si nos fijamos en los primeros hay personas que corren de puntillas, con los pies abiertos o pegando pequeños saltitos. En todos estos casos son sistemas ineficaces por un plantado del pie no optimizado. Cuando realizamos el apoyo con el suelo los pies tienen que seguir una especie de línea recta independientemente si eres pronador, supinador o neutro. El impulso igualmente debe de ser hacia adelante no hacia arriba, seria desaprovechar la inercia del desplazamiento del cuerpo.

En cuanto a los atletas que cambian su actitud postural al correr, principalmente los hay que corren encorvado y aquellos que van con un braceo demasiado exagerado. Tanto tronco como brazos deben de formar casi una misma estructura, ir con el cuerpo inclinado hacia adelante también conlleva un braceo incorrecto y con un ángulo menor a 90º con respecto al tronco, es decir una mala manera de correr.

Lo ideal en este aspecto es llevar el tronco recto (mejora nuestra respiración), para aquellos que os puede resultar un poco difícil adquirir esta posición, pensad que debéis de sacar “pecho” como si de un militar se tratara; con el tiempo seguro que no tenéis ni que pensarlo os saldrá solo y tendréis corregida la postura. Una vez adquirida esta técnica tan solo debemos de centrarnos en los brazos, como dije anteriormente tienen que formar un ángulo recto con el tronco y solo se deben de desplazar hacia adelante y hacia atrás. Cuando la fatiga del corredor se hace patente los hombros se hunden en la cabeza y las manos empiezan a bracear exageradamente casi por encima de los hombros.

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Rodri P

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