¿Te cuesta respirar al correr? Te mostramos los errores mas frecuentes en el entrenamiento.

Empezar cualquier actividad física, puede que no sea tan fácil como a priori parece. La persistencia y la continuidad a la hora de realizar los entrenos te llevarán a una mejor calidad de vida. Comenzar a correr es una de las opciones favoritas para todo aquél o aquella que tiene como meta ejercitar su cuerpo y tener una vida más saludable; sin embargo las sensaciones con las que se puede encontrar los primeros días, hacen que muchos principiantes y aspirantes a corredores abandonen en las primeras semanas.

Seguramente todos aquellos/as que se iniciaron en este deporte hace ya tiempo saben de qué le hablo. Es normal sentir que nos falta el aliento y que nuestras piernas se empiezan a acalambrar a los minutos de carrera, sin embargo si somos capaces de no desanimarnos y aguantar mentalmente las primeras semanas ya tendremos parte del objetivo cumplido.

Dificultad para respirar.

Es normal en los principiantes al running, tener un desfallecimiento respiratorio a los 200 metros de empezar. Tener en cuenta que nuestro cuerpo no está acostumbrado a demandar oxígeno tan rápidamente, y el mecanismo que tiene que poner en marcha esa respiración continuada y ligera tiene que aprender a realizarlo, al fin y al cabo es un entrenamiento más. En nuestra página, tenemos un entrenamiento para aprender a respirar cuándo empiezas a correr por si queréis echarle un vistazo.

Lo ideal para no sufrir este tipo de trastorno es empezar por entrenamientos livianos, dónde caminar y correr se van turnando de forma que nuestro cuerpo aprende de una manera progresiva. Al fin y al cabo lo que le estamos enseñando a nuestro cuerpo es a ganar resistencia aeróbica, y automatizar la respiración a un ritmo y pulsaciones más altas. Con todo ello mejoraremos el rendimiento a la par que fortalecemos nuestra musculatura como explicaré en el siguiente punto.

El dolor muscular.

El dolor muscular es necesario cuándo se empieza a correr, las agujetas son síntoma de una mejora o cambio en nuestro cuerpo, esa adaptación con ese dolor repentino suele desaparecer a los pocos días siempre que continuemos haciendo actividad física. Si por el contrario abandonamos, cada vez que hagamos un intento de empezar volverán a aparecer las mismas agujetas y pinchazos musculares. De todas formas os diré que no hay problema ni razón por la que preocuparse simplemente todo esto responde aún adaptación de nuestro cuerpo al ejercicio físico.

También comentaros que es habitual sobre todo si las zapatillas de correr no son las más adecuadas, tener pequeñas rozaduras en los dedos y en el talón. Igualmente irán desapareciendo con el tiempo, es necesario cuidar nuestros pies utilizando unos calcetines de running con refuerzos y unas zapatillas de running adecuadas a nuestro peso y tipo de pisada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *